viernes, 1 de septiembre de 2017

Que no se apague tu luz

Siempre he creído que cada persona cuando nace, trae consigo una luz. Inicialmente es una luz pequeñita y leve. De cada cual depende que brille cada día más o que poco a poco se extinga.



Habrá días en los que brillar se tornará imposible. Sí, lo sé, tal vez te pasa que en ocasiones cuando suena el despertador quisieras extrangularlo o sientes que la cama tiene pegamento y que por más que lo intentas no puedes despegarte de ella. Tal vez te sucede que sientes que nada te motiva, que toda tu vida te la pasate planificando ser alguien de bien para la sociedad, estudiar hasta lograr ser un profesional y que justo ahora que lo has logrado te quedas mirándote al espejo y preguntándote ¿y ahora qué?. Será tal vez que eso que llaman madurez está tocando a tu puerta y te niegas a abrirle, pero más tarde que pronto aunque le neguemos la entrada ella forcejará la cerradura y al final quieras o no terminará invadiéndote.

Hace unos dias comentaba con una amiga que a veces me invade esa sensación de estar nadando y no llegar nunca a la orilla, a veces siento que me ahogo, a veces siento que nunca tocaré tierra firme, muchas veces mis brazos y piernas están tan cansados que se niegan a seguir nadando. Mi amiga me decía que siempre que hay una tormenta el viento arrastra todo hacia la orilla, entonces en vez de nadar y cansarnos en ello, es mejor flotar, dejarnos llevar por la corriente que siempre nos lleva a la orilla.
Por hoy entonces ese es mi consejo, no importa cuan mal sea la situación que estés pasando, no importa que sientas que no hay salida, SÍ la hay!!! Sin importar cuan dificil se torne tu vida, todo tiene solución, solo déjate llevar por la corriente hasta la orilla. Nadie sabe que encontraremos en ella. ¿Incertidumbre? Tal vez, pero la vida es eso. Déjate llevar!!! Consejo este viernes de esta Musa Despierta. Feliz viernes!!!