miércoles, 7 de agosto de 2013

Marlan y yo: no importa el tiempo.



Aun me parece estar escuchando a mi hermanita decirme "Yo nunca me avergonzaría de salir contigo", esa fue su respuesta cuando una vez le comenté que llegaría el momento en que preferiría salir con sus amiguitas adolescentes que conmigo, que era normal, llegaría el día que salir con tu hermana 15 años mayor no sería tan cool y hasta en cierta forma te daría vergüenza. "Eso nunca va a pasar con nosotras"-me dijo. 

Ayer como de costumbre fuimos juntas a un concierto de uno de sus grupos preferidos "Mucho Ruido", y allí se encontró con varias de sus amigas del cole, y todas cuando comenzó el concierto corrieron y se pusieron en primera fila, ella me miró, yo la miré y le dije: VE!!!, sus ojos se encendieron, los míos también. La miré, no sé si como la hermana que soy o como simplemente una mujer adulta que extraña esa etapa tan linda de la adolescencia, mirándola me recordé de tantas cosas vividas con mi tropa de aquel entonces. Ella es mi espejo, era como si por arte de magia el tiempo hubiese dado marcha atrás y estuviera mirándome a mí misma en uno de mis conciertos de Moneda Dura. Que recuerdos!!!!

Ella por instantes tornaba su mirada hacia atrás, para ver como estaba, y yo simplemente le asentía con la cabeza y le sonreía, ella estaba feliz y yo más por verla ya hecha toda una mujercita. El tiempo ha pasado tan rápido, fue ayer cuando con solo 5 añitos dejó atrás el pueblito donde vivía y vino a vivir a la cuidad, la recuerdo como un animalito indefenso y temeroso, tímida al ciento por ciento. Hoy con sus 13 años, es otra persona, inteligente, para nada introvertida, muy firme en lo que quiere y una bailarina española estupenda.

Y aunque me sentí como una vaca en un cine, sé que se volverá a repetir, que volverá a pedirme que la lleve al teatro a ver el ballet o a otro concierto, y yo seguiré complaciéndola, aunque un día ya no me pida que sea su cómplice en las salidas, porque así como he volado, y he cometido mis errores, ella tiene echar sus alas a volar y cometer los suyos, simplemente estaré allí para ayudarla a enmendarlos. Al fin y al cabo siempre voy a ser su HERMANA LA GRANDE!!!