jueves, 13 de febrero de 2014

Bodas de Estaño


Nos conocimos una tarde del año 2000, yo con 14 años y más flaca que un espaguetis, él 7 años mayor y con un pasado un poco tormentoso, sin embargo, ese primer día nuestra empatía anunciaba la fuerte amistad que nos uniría para siempre. Unas semanas después algo comenzó a encenderse en mi cada vez que lo veía, me pasaba las tardes pegada al espejo buscándome alguna que otra espinilla para de reojo verle hacer ejercicios en el gimnasio que había en fondo de mi casa. Me pasaba las tardes llenando mis libretas con su nombre, soñando en ser su novia y en que envejeceríamos juntos. Mi momento favorito era cuando terminaba su sesión de ejercicios y "casualmente" nos encontrábamos en la sala de mi casa para así conversar por horas sobre como nos había ido en el día. 

Un día se llenó de valor, me tomó de las manos  y me dijo que me quería mucho y que si quería ser su novia, a lo que yo le respondí: "ERES MUY MAYOR PARA MI", el pobre tuvo que soportar esa respuesta inmadura de quien les escribe que para ese entonces nunca había tenido novios ni había besado a alguien siquiera. Casi al punto de las lágrimas, se enojó y se fue y pasaron casi 2 años sin vernos, aun cuando vivíamos a menos de 50 metros de distancia. Se buscó una novia que lo ayudó a salir un poco de ese pasado que lo perseguía y comenzó a estudiar.

Ya con 16 años me lo volví a encontrar en la cola de un supermercado y volvimos a retomar nuestra amistad, yo ya un poco más crecidita y con problemas en mis relaciones amorosas, él a punto de separarse de su novia y con su hombro disponible para aguantar todas mis insatisfacciones y tristezas. Un día así sin más me besó, o mas bien nos besamos, con esas ganas que nos guardábamos hacía tantos años y supimos  entonces que había comenzado nuestra historia esta vez como pareja. Llegó el primer año juntos y el segundo, y nos dijimos ¿por qué no casarnos?, siempre me había hecho ilusión vestirme de blanco y casi casi vivíamos juntos, entonces planificamos todo y nos casamos en una ceremonia sencilla pero rodeados de quienes nos quieren bien. 

Hoy se cumplen 10 años de ese "Sí, acepto", sin darnos cuenta el tiempo se ha ido volando,10 años se dicen fáciles pero ha sido un largo camino lleno de cosas más buenas que malas. Muchos dudan cuando digo que en estos 12 años nos sobran dedos de las manos para contar las veces que nos hemos peleado, que hemos dormido cada cual para su lado de la cama, no todo ha sido color de rosa pero las pocas dificultades que hemos afrontado no han podido mellar el sentimiento que nos une. 

Se que él seguirá diciéndole a todos que fui yo la que un día aparecí con mis maletas y le dije: "NO ME VOY MÁS" y que no pudo hacer nada contra eso. Y sé que quien inventó ponerle nombres a los aniversarios de bodas, bien pudo buscar en la Tabla Periódica de los Elementos alguno más sonoramente agradable para llamar a estos 10 años, pero ahi te va mi amor, mi amigo, mi amante: FELICES BODAS DE ESTAÑO!!! Te amo!!!



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